La nueva estación de Usurbil continúa avanzando como una infraestructura pensada para mejorar la movilidad de la ciudadanía, pero también como un espacio capaz de reflejar la identidad y la historia del municipio. El artista Víctor Goikoetxea ha dado forma a un gran mural que decora la estación del municipio, recientemente finalizada.
La intervención artística forma parte del proyecto de integración de la infraestructura en el entorno urbano y cultural de Usurbil. A través de una composición protagonizada por figuras humanas, escenas cotidianas y referencias a las tradiciones locales, el mural busca crear un vínculo directo entre la estación y la comunidad a la que da servicio. La obra recoge elementos reconocibles sobre la cultura de los vecinos y vecinas, convirtiendo el espacio en un reflejo de la memoria colectiva del municipio.
El mural de gran formato combina retratos, escenas históricas y referencias visuales al patrimonio de Usurbil y Gipuzkoa, creando una narrativa que une pasado y presente. La obra utiliza tonos neutros y contrastes de color para resaltar elementos de la identidad local, convirtiendo uno de los laterales de la estación en un escaparate de la cultura histórica del municipio. Además, está previsto que las nuevas zonas de la estación continúen incorporando intervenciones artísticas, reforzando la integración del arte y la cultura en la infraestructura.
«Podemos avanzar mucho y ser muy modernos, pero es muy importante representar lo que fuimos», ha señalado Víctor Goikoetxea. Siguiendo esta filosofía, el mural de la estación de Usurbil recoge la memoria, la cultura y las tradiciones del municipio. Convertida en un vínculo entre el pasado y el futuro, la obra artística refleja la identidad de los vecinos y vecinas de Usurbil y convierte la estación en un singular espacio de bienvenida al municipio.
Compartimos unas imágenes de los últimos retoques de este mural que llena de color, historia y cultura una infraestructura pensada para conectar a las personas. Desde CYCASA valoramos especialmente este tipo de proyectos que van más allá de la construcción y apuestan por generar espacios con identidad propia. El mural de Víctor Goikoetxea demuestra cómo la ingeniería, la arquitectura y el arte pueden convivir para crear infraestructuras más humanas, cercanas y conectadas con el territorio.